GGE refuerza su capacidad para desplegar IA y agentes de forma escalable

Resumen
A inicios de 2024, GGE se asoció a Palatino para acelerar la adopción de IA reforzando primero el core —ERP/CRM y datos—, convirtiéndolo en un habilitador operativo con automatizaciones integradas, trazabilidad end-to-end y una base fiable para desplegar agentes de IA a escala.
Oportunidad
Tras cinco años de crecimiento orgánico, GGE se encontraba en una encrucijada: el siguiente salto exigía más control, más trazabilidad y menos fricción operativa. Sin embargo, el ERP/CRM no reflejaba la realidad del negocio ni facilitaba el seguimiento de oportunidades y pedidos, y parte del conocimiento crítico seguía viviendo “en las personas” en lugar de en los sistemas. En ese contexto, construir una capa de IA robusta —y, especialmente, agentes que interactúen con los sistemas— era poco realista sin reforzar antes los fundamentos.
“Queríamos impulsar IA en la operación, pero era evidente que primero necesitábamos una base tecnológica y operativa que pudiera sostener el crecimiento”, señala Luis Parodi, director general de GGE. La consecuencia iba más allá de la eficiencia: la dependencia de figuras clave elevaba el riesgo operativo, incrementaba el coste de coordinación y hacía más difícil escalar con consistencia.
Solución
GGE se asoció a Palatino para convertir su ERP/CRM en la columna vertebral de la operación y en la base sobre la que desplegar IA y agentes con garantías. El trabajo se enfocó en reestructurar el sistema para alinearlo con la lógica real del negocio y capturar, de forma estructurada, los datos relevantes que antes dependían de transferencias informales de conocimiento.
“Los agentes solo funcionan bien cuando el sistema ya contiene el conocimiento: datos completos, relaciones claras y procesos gobernados”, explica Mohammed Makhfi, socio de Palatino. El objetivo no era añadir una capa de IA, sino garantizar que el core pudiera alimentar y soportar una capa de automatización avanzada sin amplificar inconsistencias o errores del sistema.
Para ello, se incorporaron capacidades operativas clave para cubrir el ciclo end-to-end y se definieron puntos de validación dentro del flujo para asegurar calidad del dato y continuidad del negocio. En paralelo, se ordenaron los datos maestros y las relaciones para establecer una fuente única de la verdad, habilitando integraciones y automatizaciones fiables, y reforzando una operación más trazable y controlada.
Impacto
La reestructuración reforzó la capacidad de GGE para desplegar IA y agentes de forma escalable, al consolidar un core fiable sobre el que la automatización avanzada puede interactuar con los sistemas con garantías.
En el día a día, el ERP/CRM se convirtió en un habilitador del negocio: decisiones comerciales más rápidas y ejecución operativa más fluida, al reducir drásticamente tareas repetitivas y dependencias manuales. Procesos que antes consumían horas o días al mes pasaron a resolverse de forma inmediata y con control, apoyándose en información ya capturada en el sistema.
Además, al conectar la información de diferentes sistemas, GGE ganó trazabilidad y gobernanza operativa. Los datos pasan a estar relacionados y validados dentro del proceso, lo que facilita seguimiento, control y consistencia, y reduce fricción entre áreas.
Finalmente, al trasladar el conocimiento operativo desde las personas a los sistemas, la compañía redujo dependencia de figuras clave y liberó capacidad del equipo para iniciativas estratégicas, consolidando una base más robusta para sostener crecimiento.
Conclusión
Este caso demuestra que el mayor acelerador de la IA es un core bien diseñado. Al reestructurar ERP/CRM, consolidar datos maestros y gobernar los procesos con validaciones, GGE convirtió sus sistemas en un habilitador operativo y dejó preparada la base necesaria para incorporar inteligencia artificial de forma segura y escalable cuando lo requiera.















