ERP / CRM
El sistema donde vive tu operación y tus clientes: bien elegido y bien conectado.
Sistemas, datos e IA para escalar de forma controlada.
Hablemos de tu empresa«La relación con Palatino se basa en la confianza, algo que no suele surgir tan rápido. En pocas semanas estaba participando y contribuyendo decisivamente en tareas clave. Su capacidad de aportar profundidad, agilidad y visión estratégica marca una diferencia clara frente a otros proveedores.»
«En un despacho fiscal, un plazo que se escapa no admite errores; antes vivíamos con el miedo a que algo se nos pasara. Palatino lo resolvió por orden: primero ordenó cómo gestionamos los vencimientos, después estructuró la información y, sobre esa base, desplegó un agente de IA. Hemos ganado seguridad, visibilidad y tranquilidad, y ya no dependemos de que alguien esté pendiente del correo en el momento exacto. Y lo que marcó la diferencia: Palatino nos escuchó y la herramienta se adaptó a nosotros.»
«Recibíamos entre 300 y 400 facturas al mes y una persona dedicaba de 3 a 6 horas diarias a revisarlas y subirlas a mano. Con Palatino lo abordamos por orden: primero ordenamos el proceso de facturación, después hicimos una limpieza a fondo de los datos en el ERP y, solo sobre esa base, pusimos la inteligencia artificial. Así nació José Luis, nuestro agente, que valida cada factura contra el ERP y el CRM y responde en menos de un minuto. Hoy esa persona ya no sube documentos: revisa lo que el agente señala. Y nos da seguridad: si una cuenta bancaria no coincide, la para y evita pagos fraudulentos.»
«Yo vine a Palatino con una idea muy clara: quería aplicar inteligencia artificial. Y lo primero que entendí es que el resultado no era a corto plazo: antes había que montar toda la maquinaria —sistemas, procesos y datos— para que la IA pudiera sacar el máximo provecho. Hicimos ese trabajo de poner orden y estructurar la información de negocio, y es lo que nos permite hoy tomar decisiones más rápidas y más acertadas, con criterio y sin obstáculos. Hemos profesionalizado la empresa.»
Las conversaciones que ya están pasando dentro de empresas como la tuya. Si te reconoces en varias, no es un problema de esfuerzo: es un problema de estructura.
«Todo depende de mí o de un par de personas.»
Si esa persona falla, el negocio se para. El conocimiento vive en cabezas, no en sistemas.
«Sé que gano dinero, pero no veo mis márgenes reales.»
Decides a ciegas: no sabes qué cliente, servicio o proyecto te hace ganar o perder.
«Crecemos, pero cada cliente nuevo suma fricción.»
Crecer te cuesta más caro cada vez; el equipo se satura antes de que lleguen los resultados.
«Pagamos licencias y herramientas que casi nadie usa.»
Gastas en tecnología que no rinde mientras el trabajo real sigue en hojas de cálculo y correos.
«Quiero aprovechar la IA y no sé por dónde empezar.»
Ves a otros avanzar y temes quedarte atrás, pero no tienes una base sobre la que construir.
Si te reconoces en dos o más, es el momento de poner orden — antes de que el crecimiento los amplifique.
Hablemos de tu empresaLa inteligencia artificial no distribuye sus beneficios de forma homogénea: las organizaciones con una base ordenada la aprovechan para multiplicar resultados, mientras que el resto acumula cada trimestre una desventaja más difícil de revertir.
Las pymes se distribuyen en cinco etapas de adopción. La ventaja se concentra en quienes la incorporan con criterio, antes de que el mercado lo asuma como estándar.
Las cinco etapas suman el 100% de las pymes · curva de adopción de Rogers
Ordenar la operación se suele tratar como una tarea interna y sin brillo, que se posterga en cuanto el negocio aprieta. Es un error de cálculo. El orden no es un gasto administrativo ni un lujo para cuando sobra tiempo: es la palanca que, a la vez, mueve los cuatro indicadores que de verdad determinan cuánto vale tu empresa y a qué velocidad puede crecer. Lo hemos visto en compañías de todos los tamaños: las que ordenan primero ganan tiempo, claridad y opciones; las que lo dejan para después acaban pagando el desorden en cada decisión, mes a mes.
Lo decisivo es que no son cuatro iniciativas separadas, sino el mismo trabajo —dejar la operación en sistemas— rindiendo en cuatro direcciones a la vez. Por eso el orden compone: a diferencia de una campaña o una contratación, lo que estructuras hoy sigue dando réditos mucho después de haberlo hecho. Estos son los cuatro frentes donde más se nota.
Por eso insistimos en el orden antes que en la tecnología de moda. No es la parte vistosa del trabajo, pero es la que cambia los números —y, el día que decidas vender, la que hace que tu empresa valga más.
Hablemos de tu empresa















Un sistema en tres niveles que se construyen en orden: ordenamos, gobernamos e integramos. La IA llega cuando la base está lista.
Definimos cómo funciona tu empresa y lo dejamos escrito en sistemas, no en hábitos ni en la cabeza de unos pocos.
Un único dato fiable: márgenes, clientes y operación que puedes mirar y creer, en tiempo real.
Agentes de IA que asumen el trabajo repetitivo, integrados de verdad en tu operación.
Un servicio llave en mano: analizamos, diseñamos y ejecutamos, sin que tengas que coordinar a cinco proveedores.
El sistema donde vive tu operación y tus clientes: bien elegido y bien conectado.
Tus números claros: cuadros de mando, presupuestos y previsiones en los que confiar.
Que las tareas manuales dejen de comerse las horas de tu equipo.
Agentes que se encargan del trabajo repetitivo dentro de tu operación.
Tu documentación ordenada, localizable y trazable, sin papeles perdidos.
Productos digitales propios que crean ventaja competitiva y valor para clientes internos y externos.
Somos el equipo de confianza de tu director de tecnología: ayudamos a definir la estrategia desde el análisis y el diagnóstico, y la convertimos en realidad, siempre alineados.
Transformar una empresa no es un proyecto de tecnología que se entrega y se olvida: es un recorrido con etapas, hitos medibles y un único responsable que responde por el conjunto. Trabajamos sobre un plan por etapas —ajustable a tu tamaño y complejidad— que va del diagnóstico a la consolidación, sin pilotos que se quedan a medias ni cinco proveedores que nadie coordina. Cada etapa tiene un objetivo claro y un resultado que puedes comprobar.
Respondemos por el conjunto, de principio a fin: un único interlocutor que diseña, ejecuta y rinde cuentas. La cadencia se ajusta a tu tamaño y a la complejidad de tu operación, sin plazos de catálogo.
Hablemos de tu empresaDetrás de Palatino hay un equipo que ha operado con los estándares de la banca y la gran corporación, y que hoy los pone al servicio de las pymes. Estas son las personas que lideran cada proyecto.
Lidera el equipo de Palatino con una misión clara: acelerar decisiones y resultados. Aporta una visión transversal del negocio y una profunda experiencia en transformación digital, datos e inteligencia artificial aplicada, adquirida trabajando con organizaciones líderes.
Antes de fundar Palatino fue consultor principal en Oracle, donde colaboró con organizaciones como Banco Santander, Mutua Madrileña, Eni Plenitude, Ficosa y Cruz Roja. En los últimos cinco años ha liderado más de 130 iniciativas de transformación digital, con retornos recurrentes de 5–10 veces la inversión.
Trabaja con pymes que quieren pasar del caos operativo al control real. Aporta una combinación poco habitual: sólida base financiera y contable junto con capacidad técnica de implementación, lo que le permite entender el negocio antes de tocar ningún sistema. Su convicción: el software se adapta al negocio, no al revés.
Empezó en contabilidad y fiscalidad, pasó al control financiero como controller y llegó a la consultoría tecnológica de forma natural. Ha liderado implantaciones multi-sector y reducido hasta un 80% el tiempo de migración de datos con infraestructura ETL reutilizable, centralizando operativas multi-país sin ampliar equipo.







Resultados que notas desde dentro, no en una presentación.
Y si algún día vendes, tu empresa vale más.
La mayoría de las empresas salta directamente a la herramienta de moda o a la IA sin saber dónde están de verdad sus cuellos de botella; por eso tantos proyectos se quedan a medias. El paso que lo cambia todo —y el primero— es un diagnóstico estructural de tu operación.
Empezar es sencillo: una conversación para entender tu empresa y salir con un primer paso claro.
Hablemos de tu empresaHaz clic en cada pregunta para desplegar la respuesta.
Somos tu capa de sistemas, datos e IA. Ordenamos cómo funciona tu empresa y lo dejamos en sistemas, gobernamos tus datos para que sean fiables e integramos agentes de IA que asumen el trabajo repetitivo. El orden importa: primero los procesos, después los datos y solo entonces la IA, que multiplica cuando la base está lista.
No. La mayoría de las empresas no sabe dónde están sus cuellos de botella reales, y ese es justo nuestro punto de partida. Empezamos con un diagnóstico estructural de tu operación —procesos, sistemas y datos— del que sale un plan priorizado. No hace falta que domines la tecnología: partimos de tu operación real y sin tecnicismos.
Depende del tamaño y la complejidad de tu empresa, no de un calendario cerrado. Trabajamos por etapas —diagnóstico, rediseño de procesos, implantación y consolidación— y cada una aporta valor por sí sola, de forma que ves resultados sin esperar al final.
Sí. Construimos sobre tu propio entorno tecnológico y tus datos permanecen bajo tu control. El diseño es conforme al RGPD y al Reglamento de IA de la UE, con validación humana en los puntos críticos del proceso.
No vendemos licencias ni te atamos a un producto. Elegimos y conectamos las herramientas que mejor encajan con tu negocio y construimos sobre estándares que tu propio equipo puede mantener. Actuamos como el equipo de confianza de tu dirección, no como un proveedor más.
Llevamos a las pymes los estándares operativos de la gran corporación, adaptando el alcance a cada caso. Trabajamos con empresas de distintos tamaños y sectores —servicios profesionales, distribución, sanidad, industria, educación— acompañadas por un equipo dedicado con un único responsable de principio a fin.
Directivos que cuentan, en primera persona, cómo cambió su operación.